
Chihuahua.- En una de las manifestaciones de fervor católico más importantes del estado, cientos de familias chihuahuenses se volcaron a las calles de la capital para participar en la meditación del camino de la cruz. La procesión, presidida por el Arzobispo Constancio Miranda Weckmann, partió de la Plaza del Ángel con un mensaje centrado en la unidad, el sacrificio y la búsqueda de la paz social. El contingente avanzó por las principales arterias de la zona centro, donde jóvenes y adultos mayores recordaron las catorce estaciones de la pasión de Jesucristo, culminando en un emotivo encuentro frente a la Catedral Metropolitana, que lució abarrotada por feligreses que se unieron en oración y silencio solemne.
La jornada espiritual transformó la dinámica urbana de la ciudad, convirtiendo los edificios históricos en testigos de cantos y oraciones que resonaron durante toda la mañana.
Punto de Partida: Desde temprana hora, la Plaza del Ángel sirvió como centro de concentración para los fieles que, equipados con sombrillas y agua para mitigar el calor, iniciaron el trayecto con paso firme.
Mensaje Pastoral: A lo largo de la Vía Dolorosa, el Arzobispo dirigió breves reflexiones en cada parada, exhortando a la comunidad a vivir una Semana Santa de arrepentimiento y solidaridad con los más necesitados.
Ambiente de Respeto: El avance del contingente se caracterizó por un orden absoluto, custodiado de manera discreta por elementos de seguridad vial para permitir el libre tránsito de los fieles por las calles peatonales y vehiculares del centro.
El arribo de la procesión al atrio de la Catedral Metropolitana marcó el punto más alto de la celebración litúrgica de este viernes.
Afluencia Masiva: Se estima una participación de miles de personas que llenaron no solo el atrio, sino también la Plaza de Armas y las calles aledañas al recinto religioso.
Silencio Solemne: Al llegar a la última estación, el bullicio de la ciudad se detuvo para dar paso a un momento de reflexión colectiva que cerró el evento principal de la mañana de este abril de 2026.
Seguridad y Logística: Autoridades locales reportaron un saldo blanco durante el evento, destacando la madurez de los asistentes y la coordinación entre la Arquidiócesis y Protección Civil.
Para la sociedad chihuahuense, el Viacrucis representa no solo un acto de piedad, sino un espacio de encuentro intergeneracional donde se transmiten valores de fe y resiliencia. En un contexto global de búsqueda de armonía, el mensaje de Monseñor Miranda Weckmann resonó con especial fuerza, invitando a los ciudadanos a ser constructores de justicia en su entorno cotidiano. Las celebraciones continuarán durante el Sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección, consolidando a la capital como un referente del turismo religioso y la tradición en el norte del país.



