
CIUDAD DE MÉXICO. — A solo ocho semanas de que ruede el balón en la Copa del Mundo 2026, las alarmas se encendieron en el renovado Estadio Banorte (anteriormente Estadio Azteca). Durante el Clásico Joven entre América y Cruz Azul, el recinto mundialista presentó deficiencias técnicas que pusieron a prueba la paciencia de la afición.
Los problemas: Audio y logística
El sistema de sonido local sufrió interrupciones constantes, impidiendo que los anuncios oficiales y las alertas de seguridad se escucharan con claridad. A pesar de la millonaria inversión en la remodelación, el equipo de audio falló en momentos críticos del encuentro, generando confusión en las gradas.
Por otro lado, el estreno de los nuevos accesos modificados mostró claroscuros. Si bien la redistribución busca agilizar el flujo de personas bajo los estándares de la FIFA, se reportaron cuellos de botella en las zonas periféricas del inmueble.
Rumbo a la Copa del Mundo 2026
Este incidente ocurre en un momento crucial, ya que el "Coloso de Santa Úrsula" es una de las piezas centrales para la justa internacional. Los puntos clave detectados fueron:
• Fallas técnicas: Intermitencia en el sistema de voceo y megafonía.
• Nuevos accesos: Estreno de infraestructura de ingreso con retrasos operativos.
• Presión logística: El tiempo de respuesta es mínimo para realizar ajustes antes del partido inaugural.
Se espera que en los próximos días la administración del estadio emita un comunicado sobre las medidas correctivas para garantizar que la experiencia del usuario cumpla con las exigencias globales de cara al próximo junio.



