
CIUDAD JUÁREZ, Chih. — La breve vida de Eitan Daniel, un pequeño de apenas 18 meses, terminó de la manera más cruel imaginable. Tras una existencia marcada por el cautiverio, la desnutrición extrema y el maltrato físico, el menor fue presuntamente asesinado por su propia madre, quien recorrió 34 kilómetros en transporte público con el cuerpo del niño en una bolsa de plástico para abandonarlo en el desierto.
Una vida de sombras y silencio
Las investigaciones revelaron una realidad desgarradora: Eitan vivía encadenado del tobillo con un "grillete casero". Al momento de su muerte, el pequeño pesaba apenas 5 kilogramos, el peso promedio de un bebé de tres meses, reflejando una desnutrición severa. Vecinos de la colonia Fronteriza relataron que el niño lloraba constantemente por hambre, lo que presuntamente detonó la agresión fatal por parte de su madre, Vianey Esmeralda H. G., de 23 años.
El último recorrido
El pasado 10 de marzo, tras causarle un traumatismo craneoencefálico en el baño de su hogar, la mujer habría ocultado el cuerpo en una bolsa negra. Con una frialdad que ha conmocionado a las autoridades, abordó dos rutas de transporte público y un vehículo de plataforma digital, cruzando la ciudad desde el poniente hasta el kilómetro 27 de la carretera a Casas Grandes, donde finalmente dejó el cuerpo entre matorrales secos.
Justicia tras el hallazgo
Gracias al uso de la Plataforma Centinela y la colaboración de ciudadanos que aportaron videos de seguridad, las autoridades lograron rastrear la ruta exacta de la sospechosa. Hasta el momento, el operativo ha resultado en:
• La detención de la madre: Capturada mientras intentaba huir de la justicia.
• El arresto del padre: Bryan Adrián S. A., de 39 años, quien también es señalado por ejercer violencia contra el menor.
• Investigación familiar: Se indaga la participación de la abuela y otros familiares por presunto encubrimiento.
"Era un bebé que no se podía defender, no hablaba ni nada", lamentó con impotencia un vecino de la zona.
Hoy, la frontera no solo llora la pérdida de una vida inocente, sino que exige que caiga todo el peso de la ley sobre quienes transformaron el hogar de Eitan en un sitio de terror. El caso permanece bajo investigación de la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) para determinar el grado de responsabilidad de todos los involucrados en este crimen que ha dejado una herida abierta en la sociedad juarense.



