
CHIHUAHUA, CHIH. — En un acto que muchos califican como un "madruguete" y una falta de respeto a los procesos internos, el actual Secretario General ha inundado la capital con el sello "#Es Santiago". La ofensiva publicitaria ha causado indignación, no solo por la contaminación visual, sino porque se despliega antes de que el Comité Directivo Nacional del PAN emita cualquier resolución oficial.
Aventajismo político y el olvido de las formas
La aparición de estos sellos en puntos neurálgicos de Chihuahua sugiere una estrategia de presión hacia la cúpula nacional del blanquiazul. Al adelantarse al anuncio oficial de la dirigencia, el aspirante rompe con la institucionalidad que el partido suele presumir, dejando en claro que su ambición personal está por encima de los tiempos del comité.
"Es un claro desplante a la dirigencia nacional; quieren imponer una narrativa antes de que los procesos legales y partidistas lo permitan", señalan voces críticas dentro del sector político.
¿Identidad panista o pragmatismo priista?
Lo que más resuena en el descontento ciudadano es el origen ideológico del protagonista. Formado en las filas del PRI, Santiago ahora busca capturar las candidaturas de Acción Nacional, un movimiento que muchos ven como un simple oportunismo político sin convicción doctrinaria.
Los puntos clave de la controversia:
• Violación de tiempos: Propaganda activa antes del aval del Comité Nacional.
• Invasión urbana: Reportes ciudadanos denuncian sellos en propiedad pública y privada.
• Transfuguismo: El salto del PRI al PAN que no termina de convencer a la militancia leal.
Este despliegue publicitario prematuro deja una pregunta en el aire: ¿Es una estrategia de posicionamiento o un acto de desesperación ante la falta de acuerdos en las altas esferas del partido? Mientras tanto, la ciudad amanece marcada por una campaña que, por ahora, carece de sustento oficial pero sobra en audacia.



