
Chihuahua.- Un aparatoso accidente se registró la noche de este sábado al sur de la ciudad, luego de que el conductor de un automóvil de modelo atrasado perdiera el control en una curva y cayera al fondo de un barranco de aproximadamente 6 metros de profundidad. El incidente, ocurrido sobre el periférico R. Almada, movilizó a cuerpos de rescate y paramédicos para auxiliar al tripulante, quien quedó atrapado en el interior de la unidad tras la estrepitosa caída.
El percance tuvo lugar cuando un hombre de 66 años de edad, a bordo de un Infiniti Q45 de color gris, circulaba en sentido de este a oeste. Al aproximarse al cruce con la calle 38, el automovilista no logró controlar el volante al tomar una curva pronunciada, lo que provocó que el vehículo saliera de la cinta asfáltica.
Despliegue de emergencia: Al lugar arribaron de inmediato elementos del Cuerpo de Bomberos, especialistas en rescate, junto con paramédicos de la unidad URGE.
Extracción del conductor: Tras estabilizar el vehículo en el fondo del barranco para evitar que siguiera deslizándose, los rescatistas lograron sacar al adulto mayor de la cabina para abordarlo a una ambulancia.
Estado de salud: El hombre presentaba diversos golpes contusos, principalmente en el rostro; fue valorado en el sitio para determinar la gravedad de sus lesiones y su posible traslado a un hospital cercano.
De acuerdo con el reporte preliminar de los agentes de la Policía Vial que atendieron el siniestro, el conductor presentaba síntomas de ingesta de alcohol al momento del accidente, factor que habría influido en la pérdida de control del automóvil.
Investigación técnica: Los oficiales realizaron el croquis correspondiente para establecer la trayectoria del vehículo y confirmar si el exceso de velocidad también fue un factor concurrente.
Maniobras de grúa: Se requirió el apoyo de una grúa de alto tonelaje para realizar las labores de arrastre y retirar el vehículo siniestrado del fondo del barranco, lo que obligó al abanderamiento temporal de la zona.
Responsabilidades legales: El automovilista quedó bajo resguardo de las autoridades viales para el deslinde de responsabilidades y la aplicación de las sanciones correspondientes por conducir bajo el influjo de bebidas embriagantes.
El periférico R. Almada es identificado por las autoridades de tránsito como una de las arterias con curvas de alto riesgo y tramos con visibilidad reducida durante la noche. Se exhorta a los conductores a:
Respetar límites de velocidad: Especialmente en los tramos que conectan con colonias del sur de la ciudad.
Cero alcohol al volante: El estado de ebriedad reduce drásticamente los reflejos necesarios para maniobrar en pendientes y curvas cerradas.
Revisión de neumáticos: Contar con neumáticos en buen estado es vital para mantener la adherencia al asfalto en zonas de circulación rápida.



