
CHIHUAHUA, CHIH. – Con el objetivo de garantizar un saldo blanco durante el periodo vacacional, el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, encabezó el arranque formal del Operativo de Seguridad Metropolitano de Semana Santa. El despliegue, que tendrá una duración de 15 días, concentrará esfuerzos en carreteras, balnearios y centros religiosos de la región.
Despliegue masivo y vigilancia carretera
La estrategia une las fuerzas de los municipios de Chihuahua, Aldama y Aquiles Serdán, contando con una fuerza operativa de 750 elementos policiales por turno. El operativo incluye:
• Puntos de revisión: Se realizarán inspecciones aleatorias en tramos carreteros para detectar conductores bajo los influjos del alcohol.
• Zonas críticas: Vigilancia especial en balnearios, centros recreativos y puntos de reunión por eventos religiosos.
• Fuerza de auxilio: Participan 32 bomberos, 15 inspectores de Protección Civil, células mixtas, personal de URGE y 60 voluntarios de la Cruz Roja.
Tolerancia cero y multas millonarias
Las autoridades lanzaron una advertencia severa respecto al ingreso a cuerpos de agua (presas y ríos) sin los permisos correspondientes. En caso de desacato que resulte en tragedias o pérdida de vidas, los responsables podrían enfrentar multas superiores al millón de pesos.
"Exhortamos a la ciudadanía a divertirse con responsabilidad. La seguridad es una tarea compartida entre autoridad y sociedad", señaló el edil capitalino durante el evento en el Libramiento Oriente.
Alianza Metropolitana
En el arranque estuvieron presentes las alcaldesas Sandra Galindo (Aldama) y Teresa Erives (Aquiles Serdán), reforzando la colaboración conjunta para proteger la alta movilidad de turistas y familias locales que visitan los espacios recreativos de la zona metropolitana en estas fechas.









































































