
Chihuahua.- La diputada local Rosana Díaz confirmó la interposición de una denuncia formal ante la Fiscalía de la Mujer por presunta violencia política en razón de género ejercida al interior de la bancada de Morena en el Congreso de Chihuahua. La legisladora señaló directamente al coordinador del grupo parlamentario, Cuauhtémoc Estrada, de encabezar dinámicas de exclusión y represalias contra los integrantes que interactúan con ella.
De acuerdo con las declaraciones de la diputada, el ambiente laboral dentro de la fracción parlamentaria se tornó hostil a través de prácticas de invisibilización. Díaz relató que sus compañeros de bancada eran supuestamente "regañados" o reprendidos si mantenían comunicación con ella o si aparecían en fotografías a su lado, lo que generó un aislamiento sistemático.
La denuncia: Presentada ante instancias judiciales ante la falta de resolución en la Comisión Nacional de Honor y Justicia de su partido.
El señalamiento: Atribuyó estas conductas a una estrategia de control por parte de la coordinación de la bancada.
Justificación: La legisladora enfatizó la necesidad de defenderse a sí misma para mantener la congruencia al defender a la ciudadanía.
Ante el conflicto interno, Rosana Díaz reconoció que evalúa seriamente separarse de la fracción de Morena para convertirse en diputada independiente. Comparó la situación de permanecer en un grupo que la violenta con la dinámica de una relación abusiva, señalando que busca sentar un precedente de dignidad política.
"Estar con un grupo que me ha violentado, pues es como regresar con el marido golpeador", expresó la legisladora al explicar su posible salida.
A pesar del rompimiento con su actual bancada, la diputada aclaró que su ideología permanece alineada con los proyectos de la Cuarta Transformación. En caso de no optar por la independencia, analizaría integrarse a las filas del Partido del Trabajo (PT) o del Partido Verde (PVEM), fuerzas aliadas que comparten la narrativa política que ella representa.
Justicia de Género: El caso pone a prueba los protocolos internos de los partidos políticos frente a denuncias de sus propios integrantes.
Equilibrio Legislativo: Una posible salida de Díaz alteraría la conformación de fuerzas en el Congreso del Estado.
Derechos Políticos: Se espera que la Fiscalía de la Mujer determine si las conductas descritas constituyen violencia política tipificada.



