
Chihuahua.- La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, Brighite Granados, emitió un posicionamiento formal exigiendo que todo funcionario público que aspire a una candidatura se separe de su cargo de manera inmediata. El llamado busca ampliar el "acuerdo de imparcialidad" para que no solo incluya a las dirigencias, sino a secretarios del partido y responsables de estructura territorial, evitando la mezcla de tareas de gobierno con la actividad electoral.
La dirigente estatal fundamentó su exigencia en el ejemplo y las declaraciones recientes de la presidenta de la República:
Respaldo presidencial: Granados se alineó con el llamado de Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha insistido en que no se puede ser juez y parte en el proceso de selección de coordinadores de la transformación.
Imparcialidad obligatoria: El documento enviado al Consejo Estatal subraya que la equidad no debe ser "opcional ni discursiva", sino una práctica constante que garantice la legitimidad del movimiento en Chihuahua.
Congruencia política: "Su palabra marca rumbo y su ejemplo nos obliga a actuar con congruencia", cita la carta respecto al liderazgo de la mandataria federal.
La propuesta de separación rigurosa genera un impacto directo en los nombres que ya suenan para las candidaturas de 2027:
Gubernatura: La senadora Andrea Chávez ya solicitó licencia el pasado miércoles, mientras que el alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, se mantiene en funciones, siendo el principal aludido por esta medida en la zona norte.
Alcaldía de Chihuahua: Un acuerdo de este tipo obligaría a separarse de sus cargos a figuras como el regidor Hugo González (quien también preside el Consejo Estatal), la diputada Brenda Ríos y Héctor Ochoa.
Estructura del Comité: La medida también alcanzaría a secretarios del Comité Ejecutivo Estatal que tengan aspiraciones, forzándolos a dejar sus puestos operativos para competir en igualdad de condiciones.
La validez de este planteamiento se definirá el próximo domingo durante la sesión del Consejo Estatal de Morena. De aprobarse la ampliación del acuerdo de imparcialidad, el partido entraría en una fase de relevos institucionales y licencias masivas, marcando el inicio formal de la contienda interna bajo reglas mucho más estrictas que en procesos anteriores.



