
Chihuahua.- El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, informó este viernes que no solicitará licencia a su cargo para buscar la gubernatura mientras el Partido Acción Nacional (PAN) no publique las reglas, plazos y requisitos oficiales que regirán las candidaturas. El edil calificó como "apresuradas" las decisiones tomadas por otros perfiles políticos y aseguró que su permanencia al frente del municipio depende estrictamente de la normativa interna.
Bonilla explicó que tomar una decisión sin lineamientos claros representaría un riesgo político innecesario, utilizando el factor de género como ejemplo de la falta de certeza actual:
Ausencia de marco legal: El alcalde subrayó que, al no existir una convocatoria publicada por Acción Nacional, no hay fundamentos técnicos para abandonar el cargo en este momento.
El ejemplo del género: "Imagínense que el género fuera hombre en su partido, pues como para qué pidió licencia", señaló Bonilla, cuestionando indirectamente la estrategia de la senadora Andrea Chávez (Morena) tras su reciente salida del Senado.
Crítica sutil: Aunque evitó calificar la gestión de la senadora, su comentario sobre "desearle que siga haciendo lo mismo que ha hecho" cargó con una dosis de ironía respecto al desempeño legislativo de su posible rival.
A diferencia de los movimientos registrados en el partido guinda, el bloque panista en la capital parece apostar por la estabilidad administrativa:
Sin plazos definidos: El edil no fijó una fecha tentativa para su separación del cargo, dejando la decisión en manos de la dirigencia partidista y la publicación de los criterios de selección.
Continuidad en el Ayuntamiento: Bonilla enfatizó que su prioridad actual es la gestión municipal, evitando que el "ruido electoral" interfiera con los tiempos de la administración pública.
Evaluación ciudadana: Sobre los perfiles que ya se encuentran en campaña, el alcalde concluyó que la evaluación de sus resultados en cargos anteriores corresponde exclusivamente a la ciudadanía.
La postura de Marco Bonilla prolonga la incertidumbre sobre el inicio formal de las precandidaturas en Chihuahua. Con este movimiento, el alcalde se posiciona como un actor que prioriza la estructura legal sobre el activismo prematuro, marcando una distancia táctica con sus oponentes políticos que ya recorren el estado.



