
Por Alessia Guerra
¡Qué bonito es lo bonito, pero más bonito es cuando lo paga el pueblo! Mientras la afición mexicana arrastraba las cobijas y derramaba lágrimas de frustración tras la dolorosa descalificación de la Selección Nacional frente a Inglaterra en los octavos de final del Mundial 2026, hubo quienes, a pesar de la derrota, no la pasaron nada, pero nada mal.
La "cámara indiscreta" del mismísimo Estadio Azteca nos regaló una de esas postales que reconfortan el alma... si eres de la clase política, claro. En plena transmisión internacional, las pantallas enfocaron a una pareja de la realeza burocrática de Chihuahua derrochando amor, patriotismo y, sobre todo, presupuesto: la regidora Isela Martínez (coordinadora de los ediles del PAN) y su esposo, Fernando Álvarez Monje (Secretario Particular de la gobernadora Maru Campos).
Qué conmovedor ver a nuestros sacrificados servidores públicos sufriendo la derrota del "Tricolor" desde la tremenda comodidad de un palco exclusivo. Un sacrificio que, calculando por abajito del agua entre las entradas VIP y los vuelos de última hora —si es que no se consintieron con un viaje privado para no mezclarse con la plebe—, no baja de sus buenos 400 mil pesos.
Pero no seamos malpensados. Seguro que ambos ahorraron de su dieta y su sueldo neto para ir a representar dignamente el espíritu chihuahuense en las gradas de Santa Úrsula. Al fin y al cabo, coordinar regidores y agendarle las citas a la gobernadora es un trabajo extenuante que merece, como mínimo, un premio de consolación de primer nivel.
¿Llegarán al pase de lista?
La verdadera incógnita que hoy carcome a los ciudadanos de a pie no es si la Selección Mexicana debió cambiar de estrategia en el segundo tiempo, sino algo mucho más pragmático: ¿Se habrán despertado temprano para desquitar el sueldo hoy en sus oficinas?
Opción A: Llegaron corriendo en el primer vuelo comercial (o privado) para atender las urgencias del municipio y del estado a las 8:00 a.m. sin un solo bostezo.
Opción B: Se tomarán "unos días de duelo oficial" para asimilar el trauma de la descalificación y reponerse de la cruda del Azteca. Después de todo, el corazón futbolero tarda en sanar.
No cabe duda de que la grilla en el PAN de Chihuahua no solo deja, sino que deja en grande, con pase VIP y con cargo al erario indirecto de las envidias ciudadanas. Mientras el resto de los mortales se conformó con ver el mundial en la televisión en casa o en la pantalla de una cantina o si prefieres darte un baño de pueblo en las pantallas del Ángel , nuestros funcionarios demostraron que vivir del presupuesto es, sin duda, el mejor deporte de alto rendimiento en México.
¡Salud por eso, muchachos! Al cabo que el pueblo paga.



