
NUEVA YORK. — Para resguardar la privacidad de Luis Miguel durante una velada exclusiva en Midtown Manhattan, el lujoso restaurante Estiatorio Milos recurrió a una medida extrema: realizar un apagón parcial de sus luces al momento de la llegada del cantante mexicano. El intérprete se instaló en una zona privada del recinto con el fin de evitar ser abordado por los comensales presentes.
El hermetismo de la noche dio un giro inesperado con la irrupción de Manuel Mijares, quien al percatarse de la presencia de su colega acudió a su mesa para saludarlo. Ambos intérpretes mantienen una amistad de décadas respaldada por coincidencias generacionales e historias compartidas desde la década de los ochenta.
Este imprevisto encuentro entre figuras de la balada en español reaviva las anécdotas que los unen, entre ellas la estrecha cercanía que también involucra a Lucero, exesposa de Mijares y coprotagonista de Luis Miguel en la emblemática cinta Fiebre de amor.
La cena en la Gran Manzana trascendió a la par del reciente anuncio realizado por 'El Sol', quien utilizó sus plataformas oficiales para confirmar su regreso a los escenarios internacionales con el Luis Miguel Tour 2027, previsto para extenderse hasta 2028.









































































