
La depreciación reciente del peso mexicano no representa una presión adicional sobre los precios ni altera la trayectoria hacia la meta inflacionaria del 3%, aseguró la gobernadora del Banco de México (Banxico), Victoria Rodríguez Ceja. Tras la decisión de la Junta de Gobierno de mantener la tasa de interés de referencia en 6.50%, la titular del instituto emisor sostuvo que la moneda nacional conserva una posición apreciada respecto a los niveles registrados a inicios de año y en marzo pasado.
Rodríguez Ceja explicó que el impacto del ajuste cambiario sobre los precios finales al consumidor se mantiene acotado debido a un bajo traspaso hacia la inflación, un escenario de moderación económica y la alta credibilidad de la institución. Añadió que la dinámica de la actividad productiva avanza en línea con las expectativas del banco central, destacando que el avance mensual de 0.8% del IGAE en julio refleja desaceleración, por lo que no se anticipan presiones inflacionarias impulsadas por el lado de la demanda.
Asimismo, la gobernadora enfatizó que la política monetaria en México opera con independencia respecto a los movimientos de la Reserva Federal de Estados Unidos, ya que ambas economías atraviesan por fases distintas del ciclo económico. Mientras Estados Unidos mantiene un mercado laboral ajustado con riesgos de demanda, en México la moderación de la actividad interna y las medidas gubernamentales para contener los precios de los energéticos han evitado que los choques globales se trasladen a la inflación general o generen efectos de segundo orden.
Al analizar el comportamiento de los precios, la titular del Banxico precisó que el repunte quincenal de la inflación general a 3.42% respondió exclusivamente a la volatilidad temporal del componente no subyacente. En contraste, la inflación subyacente —que refleja la tendencia de mediano plazo— continuó descendiendo hasta un 3.79%, impulsada por la baja constante en el costo de las mercancías (3.22%) y una paulatina reducción en los servicios (4.33%).
Finalmente, la gobernadora reafirmó que el país cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos para amortiguar la incertidumbre geopolítica global, respaldados por un régimen de tipo de cambio flexible, un nivel adecuado de reservas internacionales y cuentas externas equilibradas.



