
Por Alessia Guerra
Menudo espectáculo nos regalaron este jueves las fuerzas armadas. Resulta que la captura de Carlos Alberto V. N., el ostentoso dueño de Energética Carvel, no fue solo un operativo militar; fue una superproducción con sello de la 4T que dejó a la alta alcurnia chihuahuense temblando en sus mofetas de visón. A las 13:59 horas se consumó la aprehensión del magnate gasolinero, y la ficha del Registro Nacional de Detenciones (RND) no hizo más que certificar lo que ya era un secreto a voces: a Carvel le cayó la noche, y de qué manera.
El despliegue de la Guardia Nacional, el Ejército y la SSPC no escatimó en recursos ni en cortesía. Empezaron al suave por la mañana con el aseguramiento de la sede corporativa en la colonia Robinson, pero el verdadero platillo fuerte se sirvió en el exclusivo e intocable fraccionamiento Bosques de San Francisco. Ahí, donde la opulencia se paga con cuotas de mantenimiento astronómicas, la "seguridad privada" sirvió para exactamente nada. Los militares rompieron los accesos, sometieron a los guardias de seguridad como si fueran aprendices y, para rematar el recuerdo, se llevaron hasta las cámaras de grabación. Adiós a la privacidad de la élite; las camionetas blindadas entraron como si fuera su casa.
Y claro, el detalle picante que a todos se les "olvida" mencionar en los boletines oficiales: en ese mismísimo y ultraresguardado vecindario vive nada menos que la gobernadora Maru Campos. ¿Habrá pedido la gobernadora una taza de azúcar a su vecino mientras la Guardia Nacional tumbaba portones a unos metros de su residencia? Qué incómodo debe ser desayunar viendo por la ventana cómo el Ejército revienta la paz de tu santuario privado, demostrando de paso quién es el que realmente manda en el territorio. Para cerrar el recorrido con broche de oro, ya por la noche los uniformados terminaron de clausurar la gasolinera de Palestina y Fuerza Aérea. Todo un "city tour" del crimen organizado o del huachicol VIP.
Lo más trágico —o cómico, según el cristal con que se mire— es que la ficha del RND omitió piadosamente las causas exactas del arresto y los delitos imputados. Pura cortesía institucional mientras la Fiscalía Federal redacta el libreto definitivo. Nos venden el numerito del gran golpe contra la delincuencia de cuello blanco, pero mientras no suelten el desglose formal de cargos, todo esto huele a la clásica obra de teatro político donde los ricos caen estrepitosamente... hasta que sus abogados encuentran el primer vicio de origen en el cateo. Mantendremos las palomitas listas.



