
Juárez.- Un macabro hallazgo movilizó a las corporaciones policiacas a las 04:50 horas de este domingo en el sector suroriente de Ciudad Juárez. Atendiendo un reporte al número de emergencias 9-1-1, agentes de la Policía Municipal localizaron el cadáver de un hombre en el cruce de las calles Aurelio Páez y Juan Escutia. La víctima se encontraba envuelta en una sábana blanca y presentaba un cinturón negro atado al cuello, signo evidente de asfixia o tortura. Junto al cuerpo, los victimarios dejaron una cartulina con una leyenda que lo señalaba de cometer abusos y consumo de drogas, mensaje que fue asegurado por la Fiscalía para su análisis pericial.
El procesamiento del lugar por parte de la Unidad de Delitos contra la Vida reveló detalles sobre la saña con la que se cometió el crimen:
Huellas de Violencia: El cuerpo presentaba diversos traumatismos y marcas de ligadura, lo que sugiere que la víctima fue privada de su libertad y torturada antes de ser abandonada en la vía pública.
La Leyenda: El texto localizado rezaba: “por cricoso y violín 727”. Este tipo de mensajes suelen ser utilizados por grupos criminales para intentar "justificar" sus acciones ante la comunidad o enviar advertencias a bandos rivales.
Estatus de Identificación: El hombre no portaba documentos entre sus pertenencias y no fue reconocido por vecinos de la zona, por lo que ingresó al SEMEFO en calidad de desconocido.
Con este hallazgo, la racha violenta del mes de abril se intensifica tras el cierre de la Semana Santa, periodo que históricamente registra repuntes en delitos de alto impacto.
Conteo Mensual: Suman ya ocho homicidios dolosos en los primeros cinco días de abril, manteniendo un promedio superior a una ejecución por día.
Zona de Conflicto: La colonia El Papalote ha sido escenario de varios hechos violentos en semanas recientes, lo que ha motivado el incremento de patrullajes por parte del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.
Investigación en Curso: Agentes de la Fiscalía de Distrito Zona Norte iniciaron con el levantamiento de cámaras de vigilancia en las calles aledañas para identificar el vehículo utilizado para tirar el cuerpo durante la madrugada.



