
Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, y el fiscal general, César Jáuregui Moreno, asistieron en la Ciudad de México a la presentación del nuevo Plan Estratégico de Procuración de Justicia. El encuentro, encabezado por la consejera jurídica Ernestina Godoy, sentó las bases para una colaboración directa entre la Fiscalía General de la República (FGR) y las autoridades estatales, priorizando el combate a los delitos que afectan a las mujeres.
La mandataria estatal destacó que la visita tuvo como objetivo principal alinear las políticas locales con la estrategia federal para obtener resultados tangibles:
Diálogo con la FGR: Campos Galván adelantó una reunión de seguimiento con la titular de la Fiscalía General de la República para abordar de forma particular los focos rojos de la entidad.
Foco en las mujeres: Se subrayó que el plan nacional pone especial énfasis en disminuir los flagelos y la violencia de género, un tema prioritario en la agenda de seguridad de Chihuahua.
Seguimiento puntual: El acercamiento permite que las problemáticas de las regiones de Chihuahua (Norte, Centro y Serrana) tengan una voz directa ante las instancias federales de justicia.
Para la gobernadora, la relevancia de este plan radica en la voluntad de trabajar sin distinciones partidistas en favor de la seguridad:
Fortalecimiento institucional: Se busca que la capacidad de investigación de la Fiscalía local sea respaldada por los recursos y la inteligencia de la Federación.
Combate a la impunidad: El diálogo constante pretende agilizar procesos de justicia que actualmente se encuentran estancados por la falta de coordinación entre niveles de gobierno.
Seguridad regional: La mandataria insistió en que los retos que enfrenta Chihuahua requieren de soluciones compartidas que fortalezcan el estado de derecho.
La presencia de los dos funcionarios de más alto nivel en temas de justicia y política en el estado envía un mensaje de apertura y gestión. Tras meses de tensiones por temas migratorios y de seguridad pública, este encuentro en la Ciudad de México se interpreta como una tregua operativa necesaria para estabilizar la procuración de justicia en Chihuahua antes del cierre del primer semestre del año.



