
CIUDAD DE MÉXICO – La producción de La Casa de los Famosos México ha condicionado la permanencia de Galilea Montijo y Wendy Guevara como conductoras estelares de la nueva edición.
Ambas figuras recibieron un ultimátum para limpiar su imagen pública de manera urgente, tras filtrarse presuntos pagos de fuertes sumas de dinero destinados a rituales de santería.
De acuerdo con reportes internos, la administración del reality show busca garantizar que la reputación de sus presentadoras no afecte el rendimiento comercial ni el alto rating que caracteriza al programa.
La exigencia surge tras la polémica que vincula a Guevara con el pago de 200 mil pesos a un especialista religioso —presuntamente contactado a través de Montijo— para la realización de sacrificios de animales, incluyendo palomas y gallinas.
Estrategia de rating y directrices publicitarias
La urgencia de las empresas involucradas responde a la necesidad de mantener un perfil apto para anunciantes de alto nivel y cumplir con los lineamientos de contenido de plataformas digitales como Google AdSense.
La producción enfatizó que el éxito del proyecto depende de que la atención del público se centre en la competencia de la casa y no en escándalos personales que involucren maltrato animal o prácticas controvertidas.
El futuro de la conducción
Pese a que los contratos ya están firmados, la posición de Montijo y Guevara frente a las cámaras estará bajo estricta vigilancia.
Ambas conductoras deberán ejecutar una estrategia de relaciones públicas inmediata para suavizar el impacto de las filtraciones y asegurar que los niveles de audiencia se mantengan estables sin comprometer la ética del programa ante sus socios comerciales.









































































