
Colombia.- Una cruenta "acción terrorista" sacudió el suroeste de Colombia este sábado, luego de que un artefacto explosivo detonara al paso de un autobús de pasajeros en la vía Panamericana. El saldo preliminar es de siete civiles fallecidos y al menos 17 personas heridas, en lo que representa el evento más letal de una escalada violenta que suma 26 ataques criminales en las últimas 48 horas en la región del Cauca y Valle del Cauca.
El gobernador de la entidad, Octavio Guzmán, confirmó que el ataque ocurrió en un punto estratégico de movilidad nacional:
Ubicación exacta: El explosivo fue activado en el sector conocido como El Túnel, en el municipio de Cajibío, sobre la carretera que conecta los principales centros urbanos del suroeste.
Autoría señalada: Las Fuerzas Armadas adjudicaron el atentado a las estructuras de alias “Iván Mordisco” y la facción “Jaime Martínez”, grupos disidentes de las FARC que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016.
Objetivo: Las autoridades militares calificaron el hecho como una táctica para generar temor y desestabilizar la región, disputada por el control de rutas marítimas de exportación de droga.
El atentado contra el autobús es el punto más alto de una serie de ataques coordinados registrados este fin de semana:
Coches bomba: El viernes detonaron vehículos cargados con explosivos cerca de unidades militares en Cali y Palmira.
Drones y radares: Se reportó la neutralización de tres drones con explosivos en El Tambo y un ataque al radar de Aeronáutica Civil en la misma zona.
Hostigamientos: Estaciones de policía en Jamundí sufrieron ataques con disparos, aunque en estos eventos no se reportaron víctimas fatales.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, encabezó una reunión de urgencia con gobernadores locales para coordinar "acciones contundentes" contra el crimen organizado. Para acelerar las capturas de los responsables, el Gobierno de Colombia anunció las siguientes recompensas:
500 millones de pesos (más de 1 millón de dólares) por información sobre alias “Marlon”, cabecilla de las disidencias en la región.
50 millones de pesos por los responsables de los atentados previos en Cali y Palmira.
La gobernadora del Valle del Cauca, Francisca Toro, urgió al gobierno central a enviar apoyo inmediato y reforzar las labores de inteligencia para frenar la ofensiva de estos grupos ilegales que buscan asfixiar la economía y la seguridad del puerto de Buenaventura y sus alrededores.



