
COLUMNA
NADA PARA NADIE. Muchos vaticinaban que sería inminente el arribo de Morena al estado de Chihuahua con el fiasco del CIAgate, pero tras el otro fiasco del caso de Rubén Rocha Moya, las cosas han dado un giro inesperado. Nadie sabe para donde se vayan a ir las preferencias de los chihuahuenses en las próximas elecciones pues es notorio que Morena y el PAN cuentan con un desgaste tremendo en vísperas electorales. Todo parece indicar que será una elección por elegir lo menos peor por lo que los partidos se verán obligados a poner sus mejores candidatos, si es que quieren ganar. La caída es drástica en Morena pues pasaron de prever la pérdida de dos gubernaturas a cinco y quien sabe cuantas más se les vayan de las manos con el caso del gobernador de Sinaloa.









































































