
Venezuela.- Los envíos de crudo venezolano se dispararon a 1.16 millones de barriles diarios en abril, duplicando los niveles registrados al cierre del año pasado. El incremento responde a las medidas de control de ventas implementadas por Estados Unidos a principios de 2026 y a la flexibilización de sanciones que ha permitido la entrada de diluyentes esenciales para el transporte de crudo.
El aumento en la operatividad del sector se debe a cambios en la logística y el suministro:
Importación de diluyentes: El flujo constante de estos insumos permitió que la producción rozara el millón de barriles diarios en marzo, el nivel más alto desde 2019.
Volumen de materia prima: Las importaciones de materia prima subieron a casi 5 millones de barriles en abril, frente a los 4.5 millones del mes anterior.
Dinámica de mercado: Las refinerías de India se convirtieron en los principales compradores, cubriendo el espacio dejado por China, país que no ha adquirido cargamentos tras la caída de Maduro.
A pesar de la guerra con Irán y los altos precios globales, el crudo venezolano ha ganado terreno en el mercado norteamericano:
Importaciones de EE. UU.: Estados Unidos importó cerca de 407,000 barriles diarios en abril, un aumento del 16% respecto a marzo, impulsado por los bajos costos del petróleo venezolano.
Chevron: La operadora proyecta aumentar su producción actual de 250,000 barriles diarios a la mitad en un plazo de dos años. La empresa condiciona futuras inversiones al saldo de una deuda de 1,500 millones de dólares, previsto para 2027.
Repsol: La petrolera española, que produce 45,000 barriles diarios, estima que podría triplicar su producción en tres años si se mantienen las condiciones adecuadas.
La producción nacional ha mostrado una aceleración constante desde el cambio de gobierno, logrando estabilizar los oleoductos mediante el uso de diluyentes importados que facilitan el traslado de petróleos con alto contenido de sedimentos.



