
La marca de ropa y calzado deportivo Anta ha inaugurado su primera tienda en Estados Unidos, marcando un hito en su expansión global. La compañía, que comenzó como un pequeño taller en China, busca ahora posicionarse como un rival directo de los gigantes occidentales del sector.
La historia de Anta comenzó a finales de la década de 1980, cuando un joven emprendedor de 17 años, Ding Shizhong, llevó 600 pares de zapatos a Pekín. Lo que inició como un pequeño taller en Jinjiang —una ciudad convertida por el gobierno chino en la "capital mundial del calzado"— se ha transformado en un conglomerado multinacional que gestiona más de 12.000 tiendas en su mercado local y 460 en el extranjero.
Para superar las barreras de percepción en los mercados internacionales frente a los productos fabricados en China, la empresa ha implementado una sólida estrategia corporativa basada en la adquisición de firmas occidentales de renombre:
Fila: Adquisición de los derechos en China en 2009, convirtiéndola en una de sus principales fuentes de ingresos.
Amer Sports: Compra de participación mayoritaria en 2019, otorgando el control de marcas de alta gama como Arc'teryx y Salomon.
Wilson: Propiedad de la marca de equipamiento deportivo.
Puma: Adquisición reciente de una participación del 29% para impulsar la expansión de la marca alemana en el gigante asiático.
El auge de Anta coincide con un momento delicado para sus competidores históricos. Mientras Nike y Adidas enfrentan caídas en sus ventas, problemas de distribución tras la pandemia y el impacto de los aranceles estadounidenses, Anta aprovecha su eficiente cadena de suministro y la automatización en sus fábricas para mantener costes competitivos.
"No queremos ser el Nike de China, sino el Anta del mundo", Ding Shizhong.
Sudeste Asiático: La empresa planea tener 1.000 tiendas operativas en la región en los próximos tres años.
Mercado estadounidense: Consolidación de su reciente tienda en el exclusivo distrito de Beverly Hills, enfocándose en los segmentos de zapatillas deportivas y calzado de baloncesto.
A pesar de los retos geopolíticos, la compañía se mantiene realista respecto a la competencia, confiando en que el consumidor global reconocerá la innovación y el valor de su propuesta.



