
COLUMNA
POST VERDAD. Sin duda la Federación y Morena se impusieron en la batalla cultural tras el escándalo del CIAgate donde fallecieron dos agentes de la CIA tras su supuesta participación en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la sierra de Chihuahua. Con la renuncia del Fiscal, César Jáuregui, la Presidenta Sheinbaum, logró imponer su narrativa y tomar la bandera del nacionalismo que tanto quemó el PRI en su momento. La Presidenta se colocó la estrellita y le mandó un mensaje al gobierno de Donald Trump, donde lisa y llanamente les refirió que no están fuertes para las elecciones intermedias. Más allá de los dimes y diretes entre “traidores” y “patriotas” el fondo fue el marco geopolítico donde China y Rusia demostraron que aún tienen aliados en América y que la Doctrina Monroe o mejor dicho la doctrina Trumproe tiene un frente muy cantado. Ojalá no le falle el cálculo a Sheinbaum no vaya ser que en una de esas Marco Rubio se convierta en presidente pues dicen que Trump en comparación con Rubio es un moderado.









































































