
CIUDAD DE MÉXICO. – Tras 15 años de ausencia en los escenarios, el actor Valentino Lanús ha reaparecido con una filosofía de vida radical que prioriza el celibato y la transmutación energética.
El exgalán de telenovelas asegura que su retiro en la selva no solo fue un aislamiento físico, sino un entrenamiento espiritual que le permitió, según sus declaraciones, sanar enfermedades crónicas y alcanzar un estado superior de conciencia.
La energía sexual como fuente de poder
El pilar central del nuevo estilo de vida de Lanús es la conservación de la energía. El actor sostiene que el celibato es una herramienta clave para evitar la "fuga" de vitalidad, permitiendo que esa fuerza se redirija hacia procesos de autodescubrimiento.
Aunque no descarta las relaciones sentimentales, aclara que estas deben ser bajo una dinámica distinta, alejada de los patrones convencionales de dependencia o deseo básico.
Un filtro riguroso para su vida privada
Lanús fue enfático al señalar que "permitir que alguien entre a tu vida está difícil". Tras más de una década de introspección profunda, sus estándares de convivencia se han vuelto extremadamente selectivos.
Para el actor, cualquier vínculo afectivo actual debe estar alineado con su frecuencia espiritual, protegiendo la paz obtenida durante sus años de práctica en la selva.
Prácticas de sanación y controversia
Durante su retiro, Valentino se sumergió en técnicas de yoga ancestral, ayunos prolongados y meditación.
El actor ha generado debate al atribuir a estas prácticas la cura de un cáncer de intestino, afirmando que el cuerpo tiene la capacidad de regenerarse mediante la disciplina mental y física.







































































