
Chihuahua.- En una ceremonia cargada de solemnidad, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, rindió un último homenaje al director de la AEI, Pedro Román Oseguera Cervantes, y al agente Pedro Genaro Méndez Montes. La mandataria subrayó que el sacrificio de ambos elementos es la base de la tranquilidad de miles de familias, destacando que su entrega a la causa de la justicia trasciende cualquier reconocimiento oficial o formalidad burocrática.
Durante su mensaje, la mandataria estatal enfatizó el perfil operativo y la convicción del director Oseguera Cervantes:
Liderazgo de campo: "No fue un funcionario que administró a distancia desde un escritorio. Fue un servidor que eligió la primera línea, y en ella se quedó hasta el final", puntualizó Campos Galván.
Construcción de paz: La gobernadora definió la labor de los agentes no como un ideal lejano, sino como una trinchera diaria defendida frente a quienes buscan sembrar el miedo en la entidad.
Justicia firme: Destacó que el combate al crimen por parte de los oficiales se realizó sin miramientos, respondiendo al desafío de la ley con la fuerza de las instituciones.
En un momento de alta sensibilidad, la gobernadora se dirigió directamente a los deudos de los oficiales caídos:
Mensaje a la familia: Expresó su solidaridad a la esposa del director, Carmin Yvón, y a sus hijos, Pedro Damián y Natalia, asegurando que el legado de su padre no se borra con la ausencia física.
Seguridad comunitaria: Afirmó que el compromiso de los agentes vive en cada comunidad que hoy camina más segura y en cada investigación que la institución continúa realizando.
Deuda social: Reiteró que todos los chihuahuenses mantienen una deuda de gratitud con los elementos, pues entregaron lo más valioso —su vida— por la protección del estado.
El homenaje cerró con una promesa de continuidad en la estrategia de seguridad estatal. La mandataria aseguró que la mejor forma de honrar el sacrificio de Pedro y Manuel es consolidar la paz que ellos defendieron hasta su último día. "Por eso hay Chihuahua", sentenció, refiriéndose a que la existencia misma de la paz social en la entidad es posible gracias a la entrega de hombres y mujeres que deciden dar la cara ante la adversidad. La ceremonia concluyó con el compromiso institucional de no dar un paso atrás en la lucha por la legalidad y el resguardo de las familias chihuahuenses.



