
Guerrero.- Tras una semana de búsqueda, los cuerpos de Ruth Valle Cruz (19 años) y Oswaldo Antonio García (18 años) fueron localizados en una fosa clandestina en el municipio de Tecoanapa. El hallazgo ocurre en un contexto crítico para el estado, pues este lunes también se activaron fichas de búsqueda para siete hombres de tres familias distintas que desaparecieron el pasado sábado en el municipio de Atenango del Río tras una jornada laboral.
Familiares y vecinos de la localidad de Xalpatlahuac realizaron el hallazgo el domingo por la tarde, cansados de la falta de resultados oficiales:
Ubicación: Los restos fueron encontrados a solo 50 metros de un campamento criminal desarticulado previamente por el Ejército en el punto conocido como "Las Antenas".
Antecedentes: La pareja fue privada de la libertad el 12 de abril cuando viajaban en motocicleta hacia una huerta.
Omisión oficial: Pese a que los familiares confirmaron la identidad de los cuerpos el domingo por la noche, hasta la tarde de este lunes la Fiscalía de Guerrero y la Comisión de Búsqueda no habían desactivado las fichas ni emitido pronunciamientos.
En un evento simultáneo, siete trabajadores fueron interceptados el sábado 18 de abril alrededor de las 17:30 horas en Atenango del Río:
Las víctimas: Entre los desaparecidos se encuentran miembros de la familia Bello: los hermanos Mario y Asunción Bello Escamilla, así como los jóvenes Diego y Valente Bello Agustín.
Otros implicados: También se reporta la ausencia de Sebastián Riquelme, Heriberto Pineda y Cristóbal Pineda.
Exigencia: Las familias de las víctimas exigen al gobierno federal y estatal el despliegue inmediato de operativos de búsqueda con vida, ante el temor de que se repita la tragedia ocurrida en Tecoanapa.
El hallazgo de los cuerpos de Ruth y Oswaldo se dio luego de que la Secretaría de Seguridad Pública estatal informara sobre el aseguramiento de un campamento con armamento, droga y ropa táctica. La proximidad de la fosa clandestina con dicho asentamiento criminal vincula directamente la desaparición de los jóvenes con las operaciones de grupos delictivos que mantienen el control de las rutas de terracería entre Xalpatlahuac y Chautipa. La falta de coordinación entre el hallazgo de los cuerpos y la actualización de las plataformas de búsqueda oficiales ha generado indignación entre los colectivos de familiares en la entidad.



