
Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, y su gabinete de seguridad concluyeron este jueves una reunión relámpago con el secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, para abordar la crisis desatada por la muerte de dos agentes de la CIA en territorio estatal. El encuentro, realizado en la sede de la SSPC en la Ciudad de México, se dio bajo una atmósfera de hermetismo y tras las críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la falta de notificación federal respecto a la participación de agentes extranjeros en operativos locales.
El eje central de la discusión fueron los eventos del pasado fin de semana en el municipio de Morelos, en la Sierra Tarahumara:
El hallazgo: Fuerzas estatales y el Ejército desmantelaron el laboratorio de drogas sintéticas más grande registrado en la historia de México.
El incidente fatal: Tras el operativo, un vehículo de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) sufrió un percance carretero. En la unidad viajaban el director de la AEI, Pedro Román Oseguera, un elemento estatal y dos ciudadanos estadounidenses.
Identidad de los extranjeros: Reportes de inteligencia de EE. UU. confirmaron que los fallecidos eran elementos activos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), un hecho que no fue reportado previamente al Gobierno de México.
La brevedad de la reunión —menos de una hora— ha causado sorpresa, especialmente ante la gravedad de las implicaciones legales:
Ley de Seguridad Nacional: La legislación mexicana prohíbe estrictamente que agentes extranjeros participen en operativos de campo por tierra sin la aprobación expresa y la coordinación directa del Gobierno Federal.
Soberanía en duda: La presidenta Sheinbaum calificó el asunto como "no menor", sugiriendo que la administración de Chihuahua podría haber incurrido en vulneraciones constitucionales al permitir esta colaboración de forma unilateral.
Tensión con Washington: El incidente generó una molestia directa en la administración de Donald Trump, quien ha exigido claridad sobre las circunstancias en las que sus agentes perdieron la vida.
La salida apresurada de la camioneta de la Gobernadora de las instalaciones en la avenida Constituyentes impidió que se brindaran declaraciones a los medios. El silencio oficial refuerza la teoría de una fractura en la relación institucional, ya que Chihuahua asegura que el operativo fue un éxito en materia de seguridad, mientras que la Federación cuestiona el marco legal de la intervención internacional. Se espera que, tras este informe entregado a García Harfuch, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emita una postura diplomática frente a las quejas de la Casa Blanca.



