
EU.- El secretario de Defensa de los Estados Unidos (referido históricamente en el contexto del gabinete de Donald Trump como secretario de Guerra), Pete Hegseth, lanzó una advertencia directa al Gobierno de México, señalando que la administración estadounidense espera un incremento significativo en los esfuerzos contra los cárteles del narcotráfico. Hegseth enfatizó que México debe "dar un paso adelante" en sus tareas de seguridad para evitar que las fuerzas estadounidenses tengan que intervenir directamente.
Durante una comparecencia ante el Comité de Asignaciones Presupuestarias de la Cámara de Representantes este martes, el jefe del Pentágono delineó la estrategia de "defensa en profundidad". En ella, estableció que la prioridad de seguridad nacional es desarticular a las organizaciones designadas que trafican drogas y personas hacia territorio estadounidense, comenzando por las zonas de producción y tránsito en México.
La declaración surgió tras el cuestionamiento del congresista demócrata por Texas, Henry Cuéllar, quien solicitó aumentar la presión sobre el gobierno mexicano para asegurar una colaboración más estrecha en la lucha contra el crimen organizado:
Reconocimiento y Presión: Hegseth reconoció que ha existido un nivel de colaboración "sin precedentes" que Washington agradece, pero instó a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la Marina de México a "hacer más donde sea posible".
Postura de Intervención: El secretario fue claro al mencionar que la expectativa de la administración Trump es que el gobierno mexicano resuelva la problemática interna de seguridad para que Estados Unidos no se vea obligado a actuar de manera unilateral.
Coalición contra Cárteles: Se destacó que la lucha contra el narcotráfico es ahora la "prioridad número uno", por encima de otros conflictos internacionales discutidos en la misma sesión.
Las palabras del titular del Pentágono refuerzan la retórica de la administración estadounidense sobre la designación de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas o amenazas de alta prioridad. Esta postura sugiere una vigilancia más estricta sobre la soberanía operativa de México y los resultados tangibles en las incautaciones de fentanilo y otras sustancias.
Hasta el momento, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México no ha emitido una respuesta oficial ante las declaraciones de Hegseth. Sin embargo, analistas sugieren que este mensaje marca el tono de la relación bilateral en materia de seguridad para el presente ciclo gubernamental, donde la presión por resultados en la frontera sur de Estados Unidos será constante.



