
LA HABANA – El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó este miércoles como “tensa” la situación energética de la isla, tras agotarse el abastecimiento de petróleo transportado por un buque ruso a finales de marzo. De acuerdo con el mandatario, se pronostica un déficit superior a los dos mil megavatios durante el horario de máxima demanda, lo que dejará a más de la mitad del territorio nacional sin suministro eléctrico.
La estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE) detalló que, con una demanda proyectada de 3,250 megavatios, el 61 por ciento de la isla permanecerá apagada durante el horario pico nocturno, periodo en el que se registra el mayor consumo en los hogares cubanos.
La breve tregua en los apagones registrada durante la segunda quincena de abril fue posible gracias a un único cargamento de crudo enviado por Rusia, el cual resultó insuficiente para estabilizar el sistema a largo plazo:
Capacidad Limitada: El presidente Díaz-Canel señaló que la llegada de un solo buque es insuficiente, dado que el país requiere un mínimo de ocho embarcaciones mensuales para operar con normalidad.
Próximos Envíos: Se reporta que una segunda embarcación rusa con petróleo se dirige hacia la isla, aunque las autoridades no han precisado su ubicación actual ni la fecha estimada de arribo a puertos cubanos.
Antecedentes: El buque que llegó en marzo fue el primer suministro de crudo recibido en cuatro meses, evidenciando la fragilidad de la cadena de suministro energética del país.
La crisis energética se ha visto agravada por el endurecimiento de las medidas internacionales. Desde enero, el gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, impuso un cerco energético a la isla tras el conflicto militar en Venezuela que derivó en la caída de Nicolás Maduro.
Washington ha amenazado con imponer aranceles a los productos de cualquier nación que comercialice petróleo con Cuba, lo que ha dificultado que empresas navieras y países proveedores se arriesguen a enviar combustible a la isla. Esta situación mantiene al sistema eléctrico cubano en un estado de vulnerabilidad constante, dependiente casi exclusivamente de los envíos estratégicos de aliados como Rusia.



