
Durante el desarrollo del proceso legal contra Roxana "N", señalada por la muerte de su hijo Vicente tras dejarlo encerrado en un vehículo durante horas, han surgido nuevos testimonios que exponen una compleja dinámica familiar y disputas previas por la custodia de los menores.
De acuerdo con declaraciones de personas cercanas y la defensa, trascendió que los dos hijos mayores de la acusada ya no vivían con ella y se encontraban bajo el resguardo de su padre desde antes de la tragedia.
Asimismo, se reveló que el padre de Vicente había intentado obtener la custodia legal del menor meses atrás, argumentando conflictos relacionados con el control emocional y el consumo de alcohol por parte de la madre.
Las horas críticas y la salud de la madre
Las investigaciones actuales se centran en las circunstancias del fallecimiento. Testimonios presentados en el juicio indican que Roxana "N" habría admitido padecer trastornos del sueño e insomnio, factores que la habrían llevado a ingerir medicamentos y permanecer despierta dentro de su domicilio mientras el menor se encontraba ya dentro del automóvil.
Estrategia legal y defensa
La defensa de la procesada busca atenuar la posible sentencia argumentando que los hechos fueron consecuencia de un cuadro severo de estrés, depresión y crisis emocionales.
Con este enfoque, pretenden que el juez desestime la carga de un delito mayor, planteando una responsabilidad limitada por el estado de salud mental de la mujer.
Controversia en el entorno familiar
Por su parte, el padre del menor ha rechazado las acusaciones de violencia familiar que surgieron inicialmente, presentando material audiovisual como prueba de una convivencia sana con sus hijos.
El caso continúa bajo investigación judicial, mientras la opinión pública debate sobre el grado de negligencia y las condiciones de vulnerabilidad del entorno familiar en el que ocurrió el deceso.



