
Israel.- El Ejército de Israel confirmó este sábado la muerte de Izz al-Din al-Haddad, jefe del brazo militar de Hamas en la Franja de Gaza, tras un ataque aéreo de precisión ejecutado el viernes. La eliminación de Haddad representa el golpe más significativo contra la estructura de mando del grupo palestino desde el acuerdo de alto al fuego de octubre pasado, mediado por Estados Unidos.
Fuentes de Hamas confirmaron el fallecimiento del líder militar, nacido en 1970, quien murió en un ataque dirigido contra un edificio de departamentos en la ciudad de Gaza.
Izz al-Din al-Haddad era considerado uno de los comandantes más veteranos y elusivos de la organización:
Trayectoria: Ascendió en el escalafón de Hamas desde su fundación en la década de 1980, ocupando diversos puestos de alto rango hasta asumir la jefatura militar en mayo de 2025, tras la muerte de Mohammad Sinwar.
Apodo: Conocido como "el Fantasma", había sobrevivido a múltiples intentos de asesinato por parte de las fuerzas israelíes a lo largo de los años.
Cargos: El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló a Haddad como uno de los artífices de los ataques del 7 de octubre de 2023, responsabilizándolo del asesinato y secuestro de miles de civiles y soldados.
El ataque que acabó con la vida del líder militar también tuvo consecuencias para su entorno cercano y la población civil:
Víctimas familiares: En la mezquita de los Mártires de Al-Aqsa se llevó a cabo un funeral conjunto para Haddad, su esposa y su hija de 19 años, fallecidas en el mismo evento.
Saldo total: Servicios médicos locales informaron que al menos siete palestinos, entre ellos tres mujeres y un niño, murieron en los dos ataques israelíes registrados el viernes.
Contexto del cese al fuego: A pesar del acuerdo de octubre, Israel ha continuado con ataques selectivos. Se estima que cerca de 850 palestinos han muerto desde dicha fecha, mientras que Israel ha reportado la pérdida de cuatro soldados en el mismo periodo.
La muerte de Haddad se produce en un momento de frágil estabilidad en la región. Israel justifica estas acciones como necesarias para desmantelar la capacidad operativa de Hamas, mientras que el grupo palestino mantiene su reserva sobre las cifras de bajas entre sus combatientes.
La comunidad internacional observa con cautela este nuevo episodio, ante el temor de que la eliminación de una figura de este rango provoque una escalada de violencia que rompa definitivamente el respaldo de Washington al cese de hostilidades.



