
CIUDAD DE MÉXICO — El cantante colombiano Maluma reveló durante la Semana Billboard de la Música Latina que atravesó por un desorden alimenticio provocado por la obsesión y la presión de mantener un cuerpo perfecto para campañas publicitarias y proyectos de moda.
La obsesión tras la fama
Durante un panel sobre salud mental, el intérprete admitió que, pese a proyectar una imagen impecable ante los reflectores, su relación con la comida era completamente insana:
Reconoció que padecía una obsesión con su alimentación sin darse cuenta del problema.
Señaló que, aunque el público lo viera físicamente marcado en campañas de marcas como Calvin Klein, mentalmente sufría un gran desgaste.
Lucha constante contra la ansiedad
Además de sus problemas alimenticios, el reguetonero confesó que continúa lidiando con episodios de ansiedad en su día a día:
Explicó que el estrés de la industria le provocaba intensos dolores de cabeza.
Admitió que prefiere ser transparente sobre sus miedos cotidianos en lugar de aparentar que todo es perfecto.
Terapia y paternidad
Para recuperar el equilibrio emocional, Maluma destacó que recurre diariamente a la terapia psicológica. Asimismo, señaló que la llegada de sus hijos transformó su perspectiva de vida y lo ayudó a manejar mejor las exigencias de su carrera.








































































