
México.- En el marco de la reinauguración del Estadio Banorte (anteriormente Estadio Azteca), colectivos de madres buscadoras y grupos de vecinos de la zona de Coapa han convocado a una serie de manifestaciones para este sábado 28 de marzo de 2026. Las movilizaciones coinciden con el esperado encuentro amistoso entre las selecciones de México y Portugal, evento que marcará la reapertura oficial del coloso tras sus intensas remodelaciones.
Los grupos de manifestantes han señalado que aprovecharán la visibilidad internacional del partido para hacer públicas sus exigencias ante las autoridades capitalinas y federales.
Colectivos de Búsqueda: Las madres buscadoras exigen mayor presupuesto y celeridad en la identificación de restos en centros forenses, señalando que la inversión en grandes recintos deportivos contrasta con las carencias en las fiscalías.
Vecinos de Coapa: Residentes de las colonias aledañas protestan contra el impacto urbano del "Nuevo Estadio Banorte", denunciando problemas de escasez de agua, gentrificación y el caos vial que generan los mega eventos en la zona de Tlalpan y Coyoacán.
Logística de la protesta: Se prevén concentraciones en los principales accesos del recinto, incluyendo la Calzada de Tlalpan y el Periférico Sur, desde horas antes del pitazo inicial.
Ante la doble presión de un evento deportivo de "clase A" y las manifestaciones sociales, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ha anunciado un despliegue masivo de elementos.
Cierres viales: Se recomienda a los automovilistas evitar las inmediaciones de la zona de hospitales y el cruce de Acoxpa y Tlalpan a partir del mediodía del sábado.
Acceso al estadio: Los asistentes al encuentro entre México y Portugal (liderado por figuras como Cristiano Ronaldo y la nueva generación del Tri) deberán llegar con al menos tres horas de anticipación debido a los filtros de seguridad reforzados.
Transporte público: El Tren Ligero y las rutas de Metrobús que conectan con el sur de la ciudad operarán con horarios extendidos, aunque se prevén retrasos por los bloqueos parciales anunciados por los manifestantes.
La reinauguración del inmueble representa un hito comercial para el fútbol mexicano; sin embargo, el cambio de nombre y las obras de mitigación no han dejado satisfechos a los sectores locales. Mientras la afición celebra el regreso del fútbol de alto nivel a la capital, los grupos sociales enfatizan que "la fiesta del balón no debe ocultar la realidad social".
Se espera que las manifestaciones se lleven a cabo de manera pacífica, aunque las autoridades han instado al diálogo para evitar que el ingreso de los miles de aficionados se vea comprometido.



