
Irán.- El jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI), Mohamad Eslami, afirmó este jueves que Teherán no cederá ante las exigencias de Estados Unidos e Israel de detener su programa de enriquecimiento de uranio. Esta declaración ocurre a menos de 24 horas de que inicien las negociaciones formales en Islamabad, Pakistán, buscando un acuerdo definitivo tras el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero.
Durante una ceremonia oficial, Eslami calificó las demandas de limitación nuclear como "pretensiones que no se cumplirán", subrayando que el programa es una prioridad soberana. El funcionario criticó las intenciones de Washington, sugiriendo que las propuestas de negociación buscan principalmente el beneficio de sus aliados regionales.
Contexto de la mesa de diálogo:
Inicio de pláticas: Previsto para este viernes en la capital pakistaní.
Estado actual: Existe un alto el fuego temporal de dos semanas mediado por el gobierno de Pakistán.
Logros previos: Se ha pactado la reapertura del estrecho de Ormuz, punto crítico para el comercio petrolero global que permanecía bloqueado.
El proceso de paz enfrenta un obstáculo técnico y político mayor debido a las visiones contrapuestas de ambas naciones:
| Punto de conflicto | Propuesta de Irán | Plan de EE. UU. (Donald Trump) |
|---|---|---|
| Enriquecimiento | Exige que Washington acepte el proceso. | Exige el desmantelamiento de centrales. |
| Uranio almacenado | Mantener soberanía sobre el material. | Entrega del uranio al OIEA para supervisión. |
| Sanciones | Levantamiento inmediato y total. | Supeditado a la entrega de 400 kg de uranio. |
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha mantenido una postura técnica ante el conflicto. Aunque señaló en marzo que no existen pruebas de la fabricación de armamento nuclear, reiteró la necesidad de que Teherán otorgue "pleno acceso" a los inspectores internacionales para verificar las instalaciones.
La ofensiva, que comenzó de forma sorpresiva a finales de febrero, ha dejado un saldo de más de 3,000 fallecidos, según cifras oficiales iraníes. El éxito de las conversaciones en Islamabad es visto por la comunidad internacional como la última oportunidad para evitar una nueva escalada en el Medio Oriente y asegurar la estabilidad de las rutas energéticas mundiales.



