
CIUDAD OBREGÓN, Sonora. – Autoridades estatales aseguraron un inmueble que operaba como una clínica improvisada en condiciones de riesgo extremo. La Fiscalía General de Justicia del Estado mantiene una orden de aprehensión vigente contra el médico responsable, quien enfrenta cargos por presunta mala praxis y homicidio doloso.
Sin protocolos ni higiene
El cateo al establecimiento reveló un escenario que dista de cualquier estándar sanitario. Los pacientes, entre ellos adultos mayores y mujeres con menores en brazos, recibían tratamientos intravenosos sentados en sillones reclinables domésticos. El espacio, adaptado de forma rudimentaria, carecía de:
• Divisiones de privacidad: Pacientes hacinados en una misma habitación.
• Ambiente estéril: Personal con vestimenta quirúrgica manipulando vías en un entorno con mobiliario común.
• Equipo de emergencia: Ausencia total de monitores de signos vitales o dispositivos para reaccionar ante complicaciones médicas.
Una "sala de estar" médica
Las imágenes muestran que el lugar operaba más como una estancia familiar que como un centro de salud. Mientras los pacientes estaban conectados a los sueros, en el mismo cuarto se observó una televisión encendida y un dispensador de agua de uso público, elementos que refuerzan. la falta de protocolos de desinfección y control clínico.
Dato clave: La investigación se derivó de denuncias sobre las precarias condiciones del lugar, que ponían en peligro inminente la vida de quienes acudían por atención médica.
El inmueble permanece bajo resguardo policial mientras continúan las indagatorias para localizar al médico implicado y deslindar responsabilidades por el fallecimiento vinculado a este sitio.



