
EU.-El Gobierno de Estados Unidos hizo pública una acusación formal por narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, vinculándolo directamente con la facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán. El Departamento de Justicia sostiene que el mandatario y diversos funcionarios de su círculo cercano habrían facilitado las operaciones de la organización criminal a cambio de sobornos.
La apertura del caso fue anunciada por el Fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el administrador de la DEA, Terrance C. Cole:
Delito principal: Conspiración para el tráfico de drogas peligrosas (fentanilo y cocaína) hacia territorio estadounidense.
Red de protección: La acusación revela que el éxito del Cártel de Sinaloa durante las últimas décadas ha dependido de "políticos y funcionarios policiales corruptos a sueldo" del grupo criminal.
Mensaje a funcionarios: La DEA advirtió que, sin importar el cargo o la posición, se perseguirá a cualquier funcionario extranjero que colabore con el narcotráfico.
Según el documento judicial, la administración de Rocha Moya habría establecido una colusión específica con la facción de los hijos de Guzmán Loera:
Facilitación operativa: Se señala que el gobierno estatal permitió el libre tránsito y la operación de laboratorios y rutas de distribución.
Corrupción institucional: El fiscal Clayton detalló que la estructura delictiva inundó comunidades estadounidenses con drogas gracias al apoyo de figuras políticas mexicanas.
Evidencia acumulada: La fiscalía estadounidense presentará registros de comunicaciones y testimonios de testigos protegidos que ubican al gobernador en reuniones con líderes del cártel.
Esta acusación coloca al Gobierno de México ante una crisis diplomática de alto nivel, al tratarse de un gobernador de la coalición oficialista en funciones. Mientras la DEA reafirma su compromiso de llevar ante la justicia a colaboradores del narco en todo el mundo, en Sinaloa se espera un impacto inmediato en la gobernabilidad. Hasta el momento, el gobernador Rocha Moya no ha emitido una respuesta oficial a los cargos presentados en Nueva York, los cuales podrían derivar en una solicitud formal de extradición por parte de las autoridades estadounidenses.



