
EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió este miércoles la posibilidad de que su país abandone las labores de seguridad en el Estrecho de Ormuz, dejando que las naciones que dependen de esta ruta garanticen por su cuenta el libre paso. A través de un mensaje en su plataforma Truth Social, Trump cuestionó la falta de cooperación militar de sus socios europeos y asiáticos ante el bloqueo efectivo impuesto por Irán.
La declaración surge tras la negativa de diversos aliados tradicionales a la solicitud de Washington para enviar dragaminas y material bélico a la zona. Irán ha utilizado su control sobre este paso angosto —por donde transita una quinta parte del petróleo mundial— como respuesta a las ofensivas militares de la coalición liderada por Estados Unidos e Israel.
"Me pregunto qué pasaría si 'acabáramos' con lo que queda del Estado Terrorista iraní, y dejáramos que los países que lo usan fueran responsables del llamado 'Estrecho'. Eso despertaría a algunos de nuestros 'Aliados' que no responden", escribió el mandatario.
Aunque los ataques directos a buques comerciales han sido limitados, la sola amenaza iraní ha logrado paralizar el tráfico marítimo en la región, provocando:
Picos en los precios del petróleo: Incertidumbre global en el suministro de crudo.
Parálisis logística: Suspensión de rutas de transporte de carga internacional.
Tensión diplomática: Contradicciones entre la exigencia de apoyo de EE. UU. y su declaración de autosuficiencia energética.
Pese a las declaraciones de retiro de Trump, las fuerzas armadas estadounidenses informaron que a última hora del martes emplearon bombas antibúnker de gran escala para atacar sitios de misiles iraníes ubicados cerca de la costa del Estrecho. Estas maniobras buscan neutralizar la capacidad de fuego de Teherán, cuya cúpula dirigente y marina se han visto severamente debilitadas tras miles de ataques en territorio iraní.
La postura de Trump refuerza su política de "América Primero", presionando a sus aliados para que asuman mayores costos de defensa. Sin embargo, analistas advierten que una retirada de Estados Unidos de esta vía estratégica podría consolidar el control regional de Irán o forzar una reconfiguración de alianzas militares en el Golfo Pérsico, con consecuencias imprevisibles para el mercado energético global.



