
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantiene bajo estricta observación el comportamiento de los cauces y ocho embalses de la entidad frente a las precipitaciones que generaría el meteoro Polo como depresión tropical entre el lunes y el miércoles. De momento, las autoridades descartan cualquier amenaza inminente de desbordamiento, dado que los volúmenes almacenados se mantienen en niveles bajos y medios.
Durante un informe sobre la evolución del fenómeno meteorológico, Daniel Arriaga Fuentes, subgerente de Hidrología Operativa del organismo federal, detalló que la infraestructura hídrica regional cuenta con amplio margen de contención. En el territorio estatal, los niveles de llenado oscilan actualmente entre el 9 y el 66 por ciento de su capacidad total, lo que otorga tranquilidad a las poblaciones ribereñas.
En el desglose técnico, la presa El Granero, ubicada en el municipio de Aldama, sobresale por registrar el almacenamiento más reducido, con apenas un 9 por ciento. Por su parte, los cuerpos de agua de vertedor libre muestran cifras moderadas: La Boquilla se sitúa al 21 por ciento de su volumen máximo, mientras que la presa Francisco I. Madero, conocida como Las Vírgenes, alcanza el 48 por ciento en la demarcación de Rosales.
El nivel más elevado entre las presas monitoreadas lo reporta el embalse Abraham González, en el municipio de Guerrero, al llegar al 66 por ciento de su límite operativo. Respecto a la red fluvial del estado, los escurrimientos recientes provocados por el monzón mexicano han incrementado los caudales en las zonas serranas y el centro de la entidad, aunque la corriente fluye dentro de los márgenes de seguridad.
Los especialistas de Conagua continuarán monitoreando la trayectoria del ciclón y los volúmenes pluviales proyectados para los próximos días, con el fin de reaccionar de manera oportuna ante posibles avenidas extraordinarias en los arroyos y cauces principales.



