
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó categóricamente las críticas sobre el sistema educativo nacional derivadas de los resultados de la prueba PISA y calificó de falsa la afirmación de que la educación en el país se encuentre en un estado crítico, defendiendo el enfoque del modelo pedagógico actual.
Durante su intervención, la mandataria sostuvo que las evaluaciones internacionales estandarizadas no reflejan integralmente los avances ni el contexto sociocultural de las aulas mexicanas. Señaló que su administración prioriza un modelo centrado en el bienestar, el pensamiento crítico y el acceso equitativo a la formación académica.
La jefa del Ejecutivo federal destacó que el gobierno mantiene una inversión constante en infraestructura escolar, programas de becas y la mejora de las condiciones laborales del magisterio. Según la postura oficial, estos esfuerzos buscan garantizar una cobertura amplia y combatir el rezago en las zonas de mayor vulnerabilidad.
Asimismo, Sheinbaum hizo un llamado a evaluar el desempeño educativo a través de métricas internas que consideren las realidades locales del país, en lugar de depender exclusivamente de parámetros globales que, a su juicio, responden a dinámicas ajenas al entorno nacional.
El debate sobre la calidad de la enseñanza continúa activo entre sectores académicos, organizaciones civiles y autoridades gubernamentales, mientras se aplican las estrategias del plan educativo vigente para el ciclo escolar en curso.









































































