
Una eventual restricción por parte de Estados Unidos a sus exportaciones de diésel pondría en severo riesgo la seguridad energética de México, donde el almacenamiento nacional actual solo alcanzaría para cubrir 13 días de consumo. Así lo advirtió la especialista Rosanety Barrios durante el foro Moody's Inside LatAm México 2026, al destacar la alta vulnerabilidad del país frente al suministro norteamericano.
El país registra una demanda diaria aproximada de 400 mil barriles de diésel, de la cual entre el 30 y el 50 por ciento depende de las importaciones externas debido a la limitada capacidad de refinación nacional. A pesar de contar con inventarios en la infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de empresas privadas, la falta de una reserva estratégica integral complica el panorama operativo nacional ante posibles cierres comerciales.
La especialista en regulación energética aclaró que la disponibilidad teórica de 13 días no garantiza un abastecimiento efectivo en caso de contingencia. Las reservas existentes se encuentran desproporcionadas geográficamente y no responden a las necesidades inmediatas de cada región; por ejemplo, el combustible almacenado en el norte no estaría inmediatamente disponible para el suministro eléctrico en la Península de Yucatán.
Incluso la producción de la refinería Deer Park, ubicada en Houston, Texas, no libraría al mercado mexicano de sufrir desabasto. Aunque la planta pertenece a Pemex, opera bajo el marco regulatorio y legal estadounidense, por lo que una medida gubernamental de restricción aplicaría por igual a sus instalaciones, impidiendo el envío libre de hidrocarburos hacia territorio mexicano.
Por su parte, analistas de la agencia calificadora Moody's Ratings indicaron que este escenario obligaría a México a buscar proveedores alternativos en otros continentes. Dicha logística internacional incrementaría sensiblemente los costos de importación y trasladaría presiones adicionales a las finanzas públicas, requiriendo un posible aumento en los estímulos fiscales para estabilizar los precios al consumidor final.



