
EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que el gobierno de Irán accedió a cancelar las órdenes de ejecución contra ocho mujeres condenadas a muerte por participar en protestas. Según lo informado por el mandatario a través de sus redes sociales, cuatro de las detenidas serán liberadas de inmediato, mientras que las cuatro restantes cumplirán una condena reducida de un mes de prisión.
El anuncio ocurre en un momento de extrema tensión en Oriente Medio, condicionado por las recientes acciones militares de Estados Unidos e Israel:
La petición de Trump: El magnate atribuyó el cambio de postura de Teherán a una exigencia directa de su administración durante las negociaciones para frenar la escalada del conflicto regional.
Agradecimiento público: Trump expresó su gratitud a las autoridades iraníes por respetar su solicitud de no hacer "daño" a las manifestantes, calificando el desenlace como "excelentes noticias".
Identificación de las víctimas: Aunque no se revelaron todos los nombres, trascendió que entre las beneficiadas se encuentra Bita Hemmati, señalada por ONGs como la primera mujer condenada a muerte en el marco de las recientes movilizaciones civiles.
A pesar del anuncio de Washington, las autoridades judiciales en Teherán han mantenido una postura ambivalente sobre el estatus de las detenidas:
Negación de condenas: El portal de noticias oficial Mizan indicó que el Poder Judicial negó el martes que sobre estas ocho mujeres pesara una sentencia de muerte, asegurando que algunas ya estaban libres y otras enfrentaban cargos menores.
Informes de ONGs: Organizaciones como HRANA habían confirmado previamente las condenas emitidas por tribunales presididos por jueces como Iman Afshari, contradiciendo la versión oficial iraní.
Presión Internacional: Analistas sugieren que la revocación podría ser una concesión estratégica de Irán para despresurizar la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel en sus fronteras.
Bita Hemmati se convirtió en un símbolo de la resistencia femenina en Irán tras ser detenida en las protestas. Su caso fue documentado por observadores internacionales de derechos humanos, quienes denunciaron irregularidades en su proceso judicial. Su liberación representa una victoria simbólica para la diplomacia de presión ejercida desde la Casa Blanca en este nuevo ciclo político.



