
México.- El exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, se encuentra internado en un hospital del sur de la Ciudad de México tras sufrir un derrame cerebral hace poco más de una semana. Fuentes federales confirmaron que el estado de salud del exfuncionario, de 78 años, es delicado y con pronóstico reservado, lo que motivó su traslado de emergencia desde su domicilio en Lomas de Chapultepec, donde cumple prisión domiciliaria.
El evento vascular agrava un cuadro médico complejo que la defensa del exprocurador ha documentado extensamente ante los tribunales:
Evaluación actual: Murillo Karam está bajo observación neurológica y estudios clínicos constantes para determinar las secuelas del evento vascular.
Padecimientos crónicos: El paciente padece hipertensión, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y problemas de circulación cerebral; previamente fue sometido a una cirugía de alto riesgo (endarterectomía carotídea).
Deterioro cognitivo: En audiencias pasadas, su equipo legal informó que presenta síntomas compatibles con demencia y Alzheimer, lo que ha complicado su estancia en centros penitenciarios desde su detención en 2022.
A pesar de su hospitalización, las medidas cautelares impuestas por el caso Ayotzinapa siguen vigentes bajo una estricta vigilancia:
Traslado custodiado: El movimiento al hospital se realizó con notificación previa a la autoridad judicial y bajo custodia permanente, respetando el beneficio de la prisión domiciliaria otorgado el 12 de abril de 2024.
Acusaciones de la FGR: La Fiscalía General de la República mantiene la solicitud de una pena de 82 años de prisión por delitos de tortura, desaparición forzada y contra la administración de justicia.
Negativa de libertad: Apenas en noviembre pasado, un tribunal federal rechazó otorgarle la libertad provisional, manteniendo el resguardo domiciliario que hoy se traslada al entorno hospitalario.
La incapacidad médica de Murillo Karam representa un obstáculo para el avance de las diligencias judiciales relacionadas con la desaparición de los 43 normalistas. El exprocurador es la figura de mayor rango procesada por este caso y su condición neurológica podría, eventualmente, derivar en una suspensión de los procedimientos si se determina que no cuenta con las facultades cognitivas para enfrentar un juicio. Por ahora, el hospital permanece bajo resguardo mientras se espera una actualización oficial sobre su evolución.



