
EU.-El expresidente y actual mandatario electo, Donald Trump, anunció este jueves que el cese al fuego entre Israel y Líbano se extenderá por tres semanas adicionales. El acuerdo se alcanzó tras una segunda reunión de alto nivel en Washington entre representantes de ambas naciones, logrando postergar el vencimiento de la tregua inicial de 10 días que estaba programada para concluir este 26 de abril.
Las declaraciones de los involucrados sugieren un optimismo inusual en la región, pese a la complejidad del conflicto:
Ausencia de desacuerdos: El gobierno de Israel afirmó que no existen "desacuerdos graves" con su contraparte libanesa, instándolos a colaborar directamente para neutralizar la influencia de Hezbolá.
Exclusión de Hezbolá: El grupo armado ha quedado notablemente fuera de las mesas de negociación y mantiene su oposición pública a estos diálogos mediadores.
Cumbre presidencial: Trump confirmó que planea reunirse personalmente con los líderes de ambos países en las próximas dos semanas para sentar las bases de un acuerdo definitivo.
Durante el anuncio oficial, el mandatario estadounidense enfatizó la viabilidad de una resolución a corto plazo:
Optimismo diplomático: "Creo que existe una muy buena posibilidad de alcanzar la paz. Debería ser algo sencillo", declaró Trump ante periodistas y los embajadores de ambas naciones.
Meta 2026: El objetivo central de la administración es concretar la firma de un acuerdo de paz permanente antes de que finalice el presente año.
Segunda Fase de Negociación: Esta prórroga de 21 días servirá como periodo de prueba para verificar el cumplimiento de los compromisos en la frontera y evaluar la capacidad del gobierno libanés para contener las agresiones de terceros grupos.
Pese al entusiasmo en Washington, la tregua se describe como "frágil" debido a la presencia activa de milicias que no reconocen la autoridad de las conversaciones actuales. Sin embargo, la disposición de Israel de trabajar "conjuntamente" con el gobierno libanés marca un hito en la política exterior de la región, que no veía un acercamiento de esta magnitud desde los Acuerdos de Abraham.



