
México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, advirtió que la soberanía nacional no es negociable y rechazó cualquier intento de injerencia extranjera en la administración del país.
Durante la conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la mandataria federal fijó una postura firme ante las recientes presiones diplomáticas y operativas provenientes de Estados Unidos, subrayando que México es un pueblo libre y dispuesto a defender su independencia.
El pronunciamiento de la jefa del Ejecutivo ocurre en un contexto de fricciones con el Gobierno estadounidense, motivadas por diversos frentes judiciales y de seguridad:
Caso Rubén Rocha: El Departamento de Justicia de EE. UU. solicitó formalmente la detención provisional con fines de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa y otros nueve funcionarios.
Conflictos en Chihuahua: Existe una controversia vigente por la presunta participación de agentes de la CIA en operativos contra el narcotráfico en territorio chihuahuense.
Referente Histórico: Sheinbaum llamó a recordar la relación de respeto entre Juárez y Lincoln como el modelo ideal de cooperación binacional.
La Presidenta también dedicó una parte considerable de su discurso a cuestionar a los actores políticos internos que, según su visión, han respaldado las presiones externas o el injerencismo.
En una serie de declaraciones directas, afirmó que quienes buscan apoyo extranjero ante la falta de respaldo popular en México están destinados a la derrota. Asimismo, sentenció que aquellos que esperan que la presidencia se arrodille ante intereses externos enfrentarán una "derrota moral".
Defensa irrenunciable: México no aceptará subordinación ni intervenciones en sus decisiones políticas.
Justicia y Bienestar: La soberanía se defiende no solo hacia el exterior, sino mediante el fortalecimiento interno del pueblo.
Resistencia histórica: La mandataria recordó que el espíritu nacional se ha fortalecido tras cada embate o invasión desde el siglo XIX.
Al finalizar el evento oficial, acompañada por su Gabinete, la Presidenta reiteró que nada puede estar por encima de los intereses del pueblo de México antes de trasladarse a presenciar la representación histórica de la Batalla de Puebla.



