
Sinaloa.- Un operativo desplegado por fuerzas federales en la zona de El Salado, Sinaloa, derivó en la retención momentánea y posterior liberación de una de las hijas de Ismael "El Mayo" Zambada. La intervención militar, que buscaba desarticular puntos logísticos de la organización, se vio envuelta en una serie de enfrentamientos que dejaron un saldo oficial de 11 personas fallecidas, consolidando una de las jornadas más violentas en la región en lo que va del mes.
De acuerdo con los reportes de seguridad, durante la incursión a una finca vinculada a la estructura de la familia Zambada, elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional localizaron a la mujer. Sin embargo, tras verificar su estatus legal y no contar con una orden de aprehensión vigente en su contra, las autoridades procedieron a su liberación en el mismo sitio.
Identidad: El nombre de la familiar de Zambada se mantiene bajo reserva por protocolos de seguridad.
Contexto de la liberación: Se determinó que no existían elementos flagrantes para su detención formal al momento del cateo.
Presencia militar: El operativo incluyó el uso de helicópteros artillados para brindar cobertura a las unidades terrestres.
La movilización federal desató una cadena de reacciones armadas por parte de grupos civiles, lo que resultó en múltiples choques en las periferias de la sindicatura. Las autoridades de justicia han confirmado el deceso de 11 personas tras los intercambios de disparos.
Bajas en el sitio: Siete personas perdieron la vida durante la irrupción inicial en la propiedad resguardada.
Enfrentamientos en brechas: Cuatro decesos adicionales se registraron en caminos vecinales mientras las fuerzas federales se retiraban de la zona.
Aseguramientos: Se reportó la incautación de vehículos con blindaje artesanal, armas de grueso calibre y equipo de comunicación táctica.
Este evento ha generado un clima de incertidumbre en los municipios colindantes a Culiacán. Analistas de seguridad sugieren que la presión sobre el círculo cercano de la facción de "Los Mayos" ha intensificado los protocolos de respuesta de las organizaciones locales, lo que ha llevado al Gobierno Federal a enviar refuerzos adicionales de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Se mantiene una vigilancia estrecha en las entradas y salidas de la capital sinaloense para prevenir bloqueos o ataques a la población civil como consecuencia de estas incursiones de inteligencia militar.



