
PALM BEACH, Florida – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su relación con la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, ha experimentado un enfriamiento reciente. Durante un evento privado el pasado viernes, el magnate aseguró que "ya no le agrada tanto" a la Presidenta de México, tras sus recientes amagos sobre políticas bilaterales y geográficas.
Ante los asistentes al Forum Club of the Palm Beaches, Trump relató con tono sarcástico una supuesta conversación telefónica referente a su propuesta de renombrar el Golfo de México. Según el mandatario estadounidense, Sheinbaum le habría solicitado mantener la denominación actual, petición que él rechazó frente a una audiencia de empresarios y funcionarios que celebraron sus comentarios entre risas.
Imitaciones y controversia por el Golfo
El mandatario estadounidense volvió a utilizar el recurso de imitar la voz de la presidenta mexicana para mofarse de la preocupación por la soberanía del Golfo de México. "'Presidente, dígame que no va a cambiar el nombre del Golfo de México'. Oh, sí voy a hacerlo", expresó Trump, reforzando su narrativa de una postura inflexible frente a las peticiones del gobierno vecino.
Esta no es la primera vez que el líder republicano utiliza sus discursos para señalar tensiones con la administración de Sheinbaum, utilizando el humor y la imitación como herramientas políticas para movilizar a su base de seguidores en Florida.
"Peligros" de la influencia política
Trump cerró su intervención reconociendo que su popularidad en territorio mexicano ha disminuido considerablemente debido a sus recientes declaraciones. Atribuyó este rechazo a los riesgos inherentes que enfrentan las figuras de gran influencia global.
"No me quieren mucho en México ahora mismo", admitió, para luego añadir que las personas con su nivel de exposición pública "siempre corren peligro". Hasta el momento, la Presidencia de México no ha emitido una respuesta oficial ante estas nuevas declaraciones del Ejecutivo estadounidense.



