
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, recurrió al uso de efectos de sonido con aplausos y vítores grabados durante la tradicional ceremonia del Grito de Independencia en Mexicali. El hecho ocurrió la noche del 15 de septiembre en el Centro de Gobierno de la capital del estado, en lo que representó la última conducción de este acto oficial por parte de la mandataria regional.
De acuerdo con los asistentes e imágenes difundidas en plataformas digitales, el sistema de audio exterior reprodujo aclamaciones pregrabadas para amortiguar y ocultar las manifestaciones de descontento por parte del público reunido en la explanada. La simulación de apoyo popular fue comparada por los asistentes con las pistas de risas empleadas en programas de televisión.
La medida buscó neutralizar los abucheos y consignas de protesta que un sector de la ciudadanía lanzó al momento en que la ejecutiva estatal salió al balcón oficial para dar la arenga patria. A pesar del despliegue del sonido artificial a alto volumen, la tensión entre los asistentes y las autoridades fue evidente a lo largo de toda la jornada protocolaria.
El acontecimiento generó una ola de reacciones en redes sociales y diversos sectores políticos de la entidad, quienes cuestionaron el uso de recursos técnicos para alterar la percepción pública sobre el respaldo social de la administración saliente. Hasta el momento, el equipo de comunicación social del gobierno del estado no ha emitido un comunicado oficial respecto a las anomalías registradas en la sonorización del evento.









































































