
Por La Neta
¡Qué bárbaros! Qué manera tan fina de revolucionar la impartición de justicia en el estado. Vivimos, sin duda, en la era de oro del turismo judicial chihuahuense.
A la mitad del camino de la primera presidencia de Marcela Herrera, el balance del Poder Judicial es sencillamente espectacular... en millas de viajero frecuente.
Resulta que para combatir el rezago y la frialdad de las oficinas, a nuestras mentes brillantes se les ocurrió la *ideota* del siglo: la "justicia itinerante". Gastaron millones del erario público para tunear una camioneta de lujo y convertirla en una flamante defensoría pública móvil.
.¿El derroche de tecnología? Un solo escritorio y una sola computadora. Imagínense las filas de ciudadanos bajo el sol esperando que la supercomputadora judicial termine de actualizar el Windows para ver si alcanzan asesoría antes de que el vehículo tenga que moverse a su siguiente locación. Eso sí, los viáticos para la gasolina y los choferes jamás van a faltar.
Pero como un solo vehículo no bastaba para saciar el espíritu aventurero de la judicatura, ahora nos salen con que van a sesionar en cada uno de los 14 distritos judiciales "para estar más cerca de la gente". Y qué mejor lugar para inaugurar este *tour* de la justicia que la fronteriza Ciudad Juárez.
La logística es impecable, de estadistas: en lugar de que la gente use la tecnología o se atienda a nivel local, es muchísimo más lógico, barato y práctico trasladar a los 20 magistrados desde Chihuahua hasta Juárez.
Todo esto para desahogar un orden del día lleno de temas "balines", de esos que le urgen tanto a los chihuahuenses como un frente frío en julio.
Por supuesto, el sacrificio de los juzgadores es enorme, aunque los magistrados civiles ya andan confesando, entre pasillos y risas, que cada vez que van a Juárez "se la pasan chidote". Uno, que es malpensado, se pregunta: ¿pues qué tanto harán allá en la frontera? Entre cortes de carne, hoteles de primera y paseos con cargo al pueblo, lo único seguro es que trabajar, lo que se dice trabajar, no está en la agenda.
Eso sí, la gobernanza paseadora no se detiene; la justicia en Chihuahua no será pronta ni expedita, pero vaya que es paseadora y sabe viajar con estilo.



