
México.- Una jueza federal admitió a trámite la solicitud de concurso mercantil presentada por TV Azteca, la televisora propiedad de Ricardo Salinas Pliego, como parte de su estrategia para reestructurar una deuda que supera los 400 millones de dólares. Sin embargo, la resolución emitida por el Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles dejó fuera de esta protección legal a sus empresas filiales, lo que implica que estas unidades de negocio no gozarán de la suspensión de ejecuciones y embargos que otorga el proceso principal.
La admisión del recurso marca el inicio de una etapa crítica para la empresa, que busca alcanzar un acuerdo con sus acreedores internacionales en el mercado de bonos de Estados Unidos.
Suspensión de cobros: Con esta admisión, se suspende de manera temporal cualquier mandamiento de embargo o ejecución contra los bienes de TV Azteca, permitiendo que la empresa continúe con sus operaciones habituales mientras se negocia la deuda.
Exclusión de filiales: La jueza determinó que las subsidiarias y filiales de la televisora deberán enfrentar sus compromisos financieros de forma independiente, ya que el concurso mercantil admitido solo cubre a la entidad controladora.
Visitador designado: Se procederá a la designación de un visitador por parte del Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (IFECOM) para auditar la contabilidad de la empresa y dictaminar si cumple con los requisitos legales de insolvencia.
La crisis financiera de la televisora del Ajusco se intensificó tras el incumplimiento en el pago de intereses de bonos con vencimiento en 2024, lo que llevó a un grupo de acreedores en Nueva York a solicitar un proceso de quiebra involuntaria el año pasado.
Monto de la deuda: El litigio central gira en torno a aproximadamente 400 millones de dólares en notas no garantizadas.
Estrategia legal: TV Azteca ha argumentado que busca una reestructura "ordenada" que garantice la viabilidad de la empresa a largo plazo, protegiendo las fuentes de empleo de miles de trabajadores.
Respuesta del mercado: Las acciones de la empresa en la Bolsa Mexicana de Valores han experimentado volatilidad constante mientras los inversionistas evalúan el desenlace de esta batalla legal y financiera.
El proceso de concurso mercantil consta de dos etapas: la conciliación, donde se busca un convenio con los acreedores, y la quiebra, que se declara únicamente si no se logra un acuerdo tras los plazos legales. La exclusión de las filiales añade una capa de complejidad, ya que estas podrían ser blanco de demandas individuales mientras la matriz intenta blindarse.
Expertos financieros señalan que este caso es emblemático para el derecho concursal en México, debido al tamaño de la emisora y las implicaciones que tiene para la confianza de los inversionistas extranjeros en las corporaciones mexicanas.



