
CIUDAD DE MÉXICO. – La exfutbolista Janelly Farías ha generado una fuerte sacudida en el balompié nacional tras revelar una serie de abusos, conductas indebidas y faltas a la ética vividas durante su trayectoria en la Liga MX Femenil.
A través de su libro “Sobreviviendo al futbol femenil”, la exdefensa de clubes como América, Chivas y Pachuca detalló un entorno de manipulación y dinámicas inapropiadas por parte de cuerpos técnicos.
Rompiendo el silencio: Los detalles de la denuncia
En su relato, Farías expone que se cruzaron límites éticos fundamentales bajo la apariencia de "convivencia".
Entre las acusaciones más graves, menciona que un director técnico llevaba a las futbolistas a centros nocturnos (table dance) y realizaba actos exhibicionistas frente a ellas.
Asimismo, describió los "asados" del equipo como espacios donde el cuerpo técnico se embriagaba junto a las jugadoras, forzando un ambiente de vulnerabilidad.
Represalias tras alzar la voz
La exjugadora de FC Juárez enfatizó que estas situaciones no fueron ignoradas en su momento. Farías asegura haber reportado estas conductas ante las directivas correspondientes; sin embargo, en lugar de encontrar soluciones, fue víctima de represalias.
Según su testimonio, la estructura del fútbol femenil en México permitió que estas prácticas se normalizaran, silenciando a quienes intentaban denunciar.
El impacto en el fútbol femenil
El testimonio de Janelly Farías reabre el debate sobre la seguridad y el profesionalismo en la Liga MX Femenil.
Su libro no solo busca exponer casos particulares, sino visibilizar la necesidad de protocolos estrictos que protejan la integridad física y mental de las deportistas, quienes enfrentan un sistema donde la jerarquía del entrenador ha sido utilizada para ejercer control y abuso.









































































