
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, confirmó que el nuevo acuerdo técnico alcanzado con el sultanato de Omán no significará la apertura del estrecho de Ormuz.
El gobierno iraní condicionó la reanudación del tránsito comercial marítimo a que Estados Unidos retome de manera estricta los compromisos diplomáticos pactados previamente en el Memorando de Islamabad.
Las declaraciones del canciller se dan tras confirmarse que Teherán y Mascate establecieron rutas seguras de navegación después de intensas negociaciones.
Los detalles técnicos y los mapas de la nueva vía marítima serán presentados formalmente ante representantes regionales en una cumbre diplomática que reunirá a delegaciones de Arabia Saudita, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irak, con la notable ausencia de Baréin.
El conflicto de fondo radica en el incumplimiento del Memorando de Islamabad, un acuerdo firmado con la mediación de Pakistán para detener las hostilidades bilaterales.
Dicho tratado contemplaba el levantamiento del bloqueo naval y de las sanciones petroleras estadounidenses contra Irán, además de la liberación de fondos congelados en el extranjero a cambio de garantizar la navegación libre por la zona.
La disputa por el control geopolítico del canal marítimo mantiene paralizado uno de los pasos energéticos más relevantes del comercio internacional.
Las desavenencias sobre la custodia militar de las aguas del estrecho continúan bloqueando la reactivación económica y el libre tránsito de embarcaciones de carga.









































































