
Un elemento de las fuerzas de seguridad que resultó gravemente herido durante una emboscada armada contra un helicóptero oficial permanece internado en el área de terapia intensiva de un hospital de la región, bajo un riguroso protocolo de atención médica especializada.
El ataque armado se registró cuando la aeronave realizaba labores de vigilancia y reconocimiento aéreo en una zona de alta complejidad táctica, momento en el cual sujetos fuertemente armados abrieron fuego desde tierra en repetidas ocasiones, alcanzando el fuselaje y lesionando a los tripulantes.
Tras el atentado, se implementó un operativo de emergencia para evacuar al oficial herido y trasladarlo de urgencia hacia un nosocomio equipado, donde los especialistas médicos luchan por estabilizar su condición de salud debido a la severidad de los traumatismos provocados por los proyectiles.
Las corporaciones de los tres niveles de gobierno reforzaron de manera inmediata la presencia operativa en la zona limítrofe donde ocurrieron los hechos, desplegando filtros de revisión y patrullajes terrestres y aéreos con el objetivo de dar con los responsables de la agresión.
Las autoridades estatales reiteraron que no habrá impunidad ante este tipo de afrentas directas contra el personal operativo, mientras familiares, compañeros de corporación y la ciudadanía se mantienen a la expectativa de la evolución médica del agente afectado.









































































